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Cultura Popular

De mayor quiero ser como el Tío Gilito

11 diciembre, 2017

 

A pesar de que éste es (en teoría) un blog de moda, hoy no vengo a hablaros de tendencias
ni de “trapitos”, ni tan siquiera a enseñaros los últimos looks de las ‘it girls’ del momento.

 

No, hoy no he venido a hablar de moda, pero sí de personajes
que inspiran y marcan tendencia, como es el caso del archiconocido Tío Gilito.

 

Quizás no sea exactamente un icono de estilo, aunque de eso también va sobrado,
pero desde luego es una de las figuras más reconocibles de la cultura popular,
y un espejo en el que a muchos les gustaría verse reflejados, yo la primera.

 

Porque, ¿quién no ha soñado alguna vez con ser como él?

 

 

O al menos con tener una pequeña parte de sus riquezas, ¿dónde hay que firmar?
Y es que Scrooge McDuck, o Tío Gilito como lo conocemos aquí en España,
es dueño de una de las mayores fortunas del mundo.

 

No porque lo diga yo: según un estudio realizado por la revista Forbes,
que en el año 2013 elaboró un ranking de los personajes de ficción más acaudalados,
el famoso tío del pato Donald posee una fortuna que asciende a 64.500 millones de dólares…
¡Ahí es nada!

 

De él sí que podemos decir que está nadando en dinero.

 

 

Y claro, ¿a quién no le seduce la idea de bañarse en una piscina llena de monedas de oro?

 

Por eso el Tío Gilito lleva años siendo un icono de la cultura popular y todo un referente
 para niños y mayores desde que se dio a conocer hace ya siete décadas.

 

 

Su primera aparición tuvo lugar en 1947 en el comic “Christmas on Bear Mountain”,
 y el encargado de darle vida fue el célebre Carl Barks,
autor de la mayoría de historietas del Pato Donald y compañía.

 

 

Durante mucho tiempo, debido a que la casa Disney no acreditaba a sus dibujantes
y guionistas, este artista fue conocido por el público como “el buen dibujante de patos”,
y no fue hasta muchos años después cuando se reconoció su gran labor
y se le dio crédito por obras tan maravillosas como ésta.

 

 

En “Christmas on Bear Mountain”, Barks nos presenta al tío de Donald,
un personaje avaro y mezquino para el que se inspiró en Ebenezer Scrooge,
el famoso protagonista de Cuento de Navidad.

 

 

Sí, el Scrooge Pato, al igual que el protagonista de la novela de Dickens,
 era un ser cruel que no sentía aprecio por nada que no fuera su dinero.

 

Y, sin embargo, su aparición tuvo tal impacto en el público que pasó de ser
un personaje secundario a convertirse en la estrella de sus propios comics.

 

 

Con el tiempo, sus rasgos y su personalidad fueron evolucionando, y descubrimos que detrás
de tanta riqueza y de su fachada de tipo duro, en el fondo tenía un corazón lleno de amor…

 

Por el dinero, claro xDDD

 

 

Mirad qué cara de felicidad mientras cuenta sus billetes y monedas, si parece un niño pequeño

 

 

Ahora en serio, con el paso del tiempo su carácter se fue volviendo un poco menos
amargo y, aunque seguía siendo un viejo tacaño obsesionado con sus riquezas,
también era capaz de disfrutar de los buenos momentos en familia.

 

 

Con su sobrino Donald y los pequeños Juanito, Jorgito y Jaimito, vivió
mil Patoaventuras en las que demostró que no era tan malo como lo pintaron al principio.

 

Y por eso hoy en día es ya todo un icono de la cultura popular, querido por millones de personas en todo el mundo.
Para mí desde luego es un referente en el campo de la animación y los cómics, y no me importaría nada ser como él cuando sea (más) mayor.

 

No me digáis que no os seduce la idea de zambulliros en una piscina repleta de oro.

 

Y ahora me direis que el dinero no da la felicidad y bla, bla, bla…

 

¡Paparruchas! ¡Yo quiero hacer un árbol de Navidad con billetes de 100!

 

 

Así me aseguraría de pasar unas Felices Fiestas, ya fuese al aire libre…

 

 

O en el calor del hogar

 

 

Pero siempre con unos buenos fajos de billetes, para esparcir por el mundo la alegría capitalista navideña

 

 

Pues sí, yo de mayor quiero ser como el Tío Gilito.

 

Es un rácano y un gruñón, pero yo también soy un poco “rancia” y no me sale el dinero por las orejas

 

Así que voy a tratar de emular a mi icono pop, y para ello habrá que empezar por un cambio de imagen.

 

 

He encontrado esta careta tan maja en Internet, y creo que me quedaría estupenda con mi jersey del tío Gilito.

 

 

¿No dicen que hay que vestirse como los ricos para conseguir ingresar en su selecto club?

 

Pues a ver si a mí se me pega un poco el estilo del Tío Gilito, y empiezan a lloverme los millones.

 

 

Aunque no sé yo, con estas pintas bohemias creo que no me aceptan en el club de los millonarios.

 

 

Pero bueno, al menos tengo muchas monedas de oro en el jersey.

 

 

Me faltan el Chanel y los Manolos, pero es que yo soy más de vintage 😉

 

 

 

Que por cierto, el jersey también es una joyita vintage…Mi madre me lo calcetó hace más de 20 años, y aún hoy lo sigo luciendo con orgullo.

 

 

No me digáis que no es una auténtica obra de arte.¡Si es que mi madre es una ‘crack’ de la calceta!

 

 

Por supuesto es uno de mis jerséis favoritos…

 

Y es que tiene al Tío Gilito bañándose en su piscina de monedas de oro, ¿qué más puedo pedir?

 

Pues un poco de ese oro para mí, quizás xDD

 

 

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